Mitos del SEO – ¿Qué hay de verdad en estas declaraciones?

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April 24, 2018

Especialmente en el Google Webmaster Hangout con John Mueller nos encontramos con tesis muy dispares una y otra vez. Incluso se cuestionan algunas de las cosas que forman el SEO básico desde hace años y todas ellas son cuestionadas y respaldadas con experiencias y estadísticas por el mismo equipo de Google. A continuación hemos encontrado algunas de esas teorías que tal y como Google afirma, tienen poco o nada que ver con la realidad.

Contenido oculto:

Mito: “Google no puede ver el contenido que estoy ocultando (detrás de pestañas o acordeones) y por lo tanto no lo puede indexar”.

Realidad: salvo en aquellas situaciones en las que el Webmaster ha hecho algo técnicamente incorrecto, Google sí puede ver el contenido oculto y por ende indexarlo, pero lo considera menos importante que el contenido directamente visible.

No obstante, este enfoque pronto será historia. En un futuro no muy lejano, Google cambiará al Mobile First Index. En los dispositivos móviles, a menudo tiene sentido esconder contenido detrás de pestañas o acordeones, ya que sino, un sitio web en una pantalla relativamente pequeña se volvería confuso. Google tendrá en cuenta este hecho en el futuro al incluir contenido oculto como el contenido principal del Mobile First Index.

Penalizaciones a los títulos:

Mito: “si utilizo varios encabezamientos del mismo tipo, por ejemplo varios H1 o H2, seré penalizado”

Realidad: es común que los SEO busquen una mejor posición ajustando los titulares. Aquí, las palabras clave sin fin en los titulares se empaquetan o todo se declara como H1. Sin embargo, existe el temor de que puedas estar en peligro de ser penalizado. Pero eso es tan poco realista como la esperanza de ser más listo que el motor de búsqueda con este enfoque.

Esto se debe a que Google usa los titulares principalmente para comprender la estructura del contenido. Por lo tanto, no es un problema usar múltiples encabezados del mismo tipo. No obstante, no tiene sentido empacar todo bajo un H1, porque esa es la estructura perdida y Google ignorará ese enfoque. Lo mismo ocurre con las palabras clave: si una palabra clave se usa una y otra vez, aumentará el riesgo de que Google simplemente la abandone. Entonces no hay penalización, pero no se puede esperar mucho éxito con estas tácticas.

Redes sociales:

Mito: “Las redes sociales se utilizan en los rankings”

Realidad: Google no utiliza las redes sociales en los Rankings. Por una parte todos los enlaces de las redes sociales son, en realidad, Nofollow y por lo tanto no transmiten ninguna señal. Y por otro lado, Google no puede rastrear todas y cada una de las redes.

No obstante, no debemos olvidar que las redes sociales pueden redirigir a los visitantes al sitio web. Y estos pueden hacerse “fans” permanentes de la web e incluso podrán recomendar el sitio. De esta forma, se puede mejorar la clasificación en el ranking gracias a factores indirectos. Pero como en todo, el esfuerzo en las redes sociales sólo nos aportará valor si se les ofrece un valor añadido.

Penalización por contenido duplicado:

Mito: “Si repito el contenido, me arriesgo a que mi web sea penalizada”

Realidad: no hay una penalización por contenido duplicado. Si Google encuentra contenido idéntico varias veces, simplemente elige una variante y lo clasifica en los resultados de búsqueda. Dicha elección depende de muchos factores, y puede verse influido, por ejemplo, por el uso de la etiqueta canónica. Siempre y cuando el contenido duplicado interno sea técnicamente limpio, no habrá ningún problema; solo tiene que llevar la versión “correcta” de Canonical de vuelta , de modo que las señales recopiladas no se distribuyan en múltiples contenidos.

Sin embargo, es molesto cuando un sitio externo roba su propio contenido, y quizás incluso que se clasifique antes de que el original. Aquí es cuando podremos poner en marcha una retahíla de contramedidas, desde el informe de spam hasta el abogado, con el fin de evitar de nuevo este comportamiento.
Esto también muestra por qué muchos sitios afiliados tienen problemas con las posiciones en los rankings. Porque Google ya conoce este contenido y, como es obvio, no entiende por qué tiene que clasificar al recién llegado. En tales casos, es imprescindible idear contenido adicional que pueda aportar un valor añadido al usuario. Pero incluso aquí no hay castigo, simplemente Google recompensa la individualidad.

Rastreador

Mito: “Cuanto más rastree Google mi web, mejor ranking tendré”

Realidad: el rastreo no es sinónimo de mejores clasificaciones; es más bien la condición técnica para clasificarse. Porque para que Google pueda indexar y clasificar una página, primero el motor de búsqueda deberá verla, comprenderla y clasificarla. El robot de Google mira cada subpágina para que el contenido se pueda ordenar en el siguiente paso. Si una página no puede rastrearse, no puede clasificarse.

Pero no es como si tuvieras que mejorar artificialmente la velocidad de rastreo para clasificar mejor. En la mayoría de los casos, Google puede entender eso solo. Si bien hay momentos en los que el rastreo debe aumentarse o reducirse, esto principalmente tiene que ver con el servidor y Google a menudo puede detectarlo. Existen dos cosas importantes cuando se trata de rastrear: buenos enlaces internos para que el bot de Google pueda llegar a todas las páginas importantes, así como bloquear cosas sin sentido. Y cuando las cosas realmente cambian y necesitan ser rastreadas rápidamente, Sitemaps o Search Console serán unos grandes aliados, za que así nos aseguraremos de que los contenidos actuales siempre estén indexados.

Conclusión

A menudo, los SEO se preocupan por cosas que solo pueden verse como una pérdida de tiempo. Luego, las cosas pequeñas se cambian y se desplazan en lugar de tener la imagen grande a la vista. Porque mientras un sitio web esté técnicamente limpio, tenga contenido único y no contenga spam, Google no debería tener problemas. Por lo tanto se trata de inspirar al usuario y satisfacer sus intenciones de búsqueda. Así que si una palabra está en H1 o H3, es irrelevante.

Autor Michael Schoettler